Conseguir clientes

Qué es una bolsa inmobiliaria y cómo funciona compartir comisión

La bolsa es el inventario de todos los asesores en un solo lugar: tú enseñas la casa de otro, él enseña la tuya, y la comisión se reparte. Así funciona y así se evitan los pleitos.

Por el equipo de Fichalista

Actualizado el

4 minutos de lectura

Tres edificios en miniatura conectados con una tarjeta por caminos azules.
Imagen ilustrativa creada con IA
En esta guía 5 secciones

Un asesor independiente tiene, con suerte, diez propiedades. Su cliente quiere ver veinte. La única forma de enseñarle veinte sin tenerlas es trabajar con otros asesores, y para eso existe la bolsa inmobiliaria.

Qué es

Una bolsa inmobiliaria es un inventario compartido: cada asesor sube sus propiedades y todos los demás pueden verlas y ofrecerlas a sus clientes. Cuando una se vende o se renta gracias a otro asesor, la comisión se reparte entre el que tenía la propiedad y el que trajo al cliente.

En Estados Unidos es el MLS y es obligatorio para casi todo. En México existe en varias formas: las bolsas de las asociaciones (AMPI y similares), los grupos de WhatsApp de "compartir comisión" de cada ciudad, y plataformas en línea donde cada asesor sube su inventario para compartirlo.

Cómo se reparte la comisión

Lo más común en México:

  • En venta: la comisión total suele ser del 4 al 6 por ciento del precio. Cuando participan dos asesores, lo habitual es repartirla 50 y 50: la mitad para quien tiene la propiedad (el que firmó con el dueño) y la mitad para quien trajo al comprador.
  • En renta: la comisión suele ser de un mes de renta. Compartida, lo habitual es medio mes cada uno.

Hay variantes: 60/40 cuando uno de los dos hizo mucho más trabajo, o cuando el que tiene la propiedad la tiene en exclusiva y pagó publicidad. Lo importante no es la proporción: es que quede acordada antes de enseñar la casa.

Si te sirve, aquí tenemos una guía sobre cuánto cobra un asesor de comisión en México y cómo se calcula con IVA.

Los pleitos que hay que evitar (y cómo)

Casi todos los problemas de compartir comisión son el mismo: nadie escribió nada y al cerrar cada quien recuerda algo distinto. Estas son las reglas que evitan el 90 por ciento:

1. Acuerda por escrito antes de la primera visita. Un mensaje basta: "Te llevo cliente a la casa de Milenio, comisión 50/50 sobre el 5 por ciento, ¿de acuerdo?". Y que conteste "de acuerdo". Guarda el mensaje.

2. Registra al cliente. Antes de la visita, manda el nombre del cliente al asesor de la propiedad. Así, si ese cliente llega por otro lado después, queda claro quién lo trajo.

3. No brinques al dueño. La regla de oro del gremio: el asesor que trae cliente no le pide el teléfono al propietario, y el asesor que tiene la propiedad no le habla directo al cliente del otro. El que la rompe una vez no vuelve a recibir propiedades de nadie.

4. Define quién cobra y cuándo se paga. Normalmente el asesor de la propiedad cobra la comisión completa al dueño y le paga su parte al otro el mismo día que recibe. Si el dueño paga en dos partes (apartado y escritura), el reparto también.

5. Factura. Si el otro asesor te va a pagar tu parte, te va a pedir factura. Ten tu RFC y tu régimen listos; sin factura muchos no pagan, y con razón.

Cómo elegir a quién compartir

No a todos. Antes de enseñar la casa de alguien, revisa que tenga la propiedad de verdad (no que la haya visto en un portal), que tenga contacto con el dueño y que sepa el estado de las escrituras. Antes de dejar que alguien enseñe la tuya, pídele el nombre del cliente y, si es venta, una idea de cómo va a pagar. Un asesor serio no se ofende: agradece.

Cómo llevarlo sin que se te pierda

Compartir se hace hoy por WhatsApp, y ahí es donde se pierde: la ficha que te pasaron hace tres semanas ya no la encuentras y el acuerdo de comisión quedó en un audio. Dos cosas lo ordenan sin plataforma de por medio.

Que lo tuyo esté listo para mandar. Cada propiedad tuya con su ficha en PDF y su liga, con precio, fotos y tu teléfono. Cuando un colega te pide "pásame lo que traes en la zona", mandas una liga y no catorce fotos sueltas.

Que el acuerdo quede escrito. Aunque sea un mensaje: propiedad, cliente, porcentaje de cada quien y quién le cobra al dueño. Un acuerdo escrito de cuatro renglones vale más que la memoria de dos personas seis meses después.

En Fichalista publicas la propiedad una vez y de ahí salen la ficha en PDF, su página para WhatsApp y el letrero con QR, y puedes mandarle varias propiedades a un cliente en una sola liga. No necesitas pertenecer a ninguna asociación.

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